lunes, 28 de febrero de 2011

204

Odiaré ese numero para el resto de mi vida, y lo peor de todo es que me persigue...
Esa habitacion pálida marcada con ese número a la que tantas veces he tenido que entrar y nunca era por nada bueno...
Una celda, una prisión y es que eso es lo que es, un lugar donde "encierran" a la gente durante el tiempo que determine el juez ( doctor en este caso) y no puede salir de allí hasta que un grupo de gente lo determine.
Odio los hospitales, son tan fríos y transparentes... No sé como aguantan los médicos esa presión de tener que decirle a una familia entera que por un fallo todo ha salido mal y nunca más volverán a ver a ese ser querido. Es un trabajo duro y a mi modo de verlo, algo frívolo.
Cuantísimas veces he tenido que entrar en la 204, siempre para visitar por lo menos... esperemos que yo no tenga que ser ingresada nunca en esa cableada habitación.

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